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COACHING Y GESTION DEL CAMBIO
No sé si se debe esta situación global que se ha dado en denominar de Crisis, [tal vez sea un eufemismo; pero me vais a permitir que yo la denomine de cambio; de transición] pero se han multiplicado las consultas, comentarios, quiebres, asuntos a tratar en las sesiones en el despacho y en las empresas con los Coachees : TENGO QUE CAMBIAR.
Parece que para que cualquier cambio se produzca y/o tenga lugar, las personas, empresas, sociedades, etc. Necesitamos estar en situación de riesgo o de mucha presión; de lo contrario no parecemos estar “preparados” y vamos dejando pasar las cosas, las situaciones, etc.
La situación actual nos tiene a todos inmersos en una espirar de cambios, rápido, donde lo impredecible cobra un tremendo protagonismo; y es esa “vulnerabilidad” la que nos hace sentir incómodos, indefensos, desprotegidos, a la deriva. Y es donde se produce el tan consabido ¡TENGO QUE CAMBIAR Y CAMBIAR YA!
Llegado este punto con el Coachee; hago unas reflexiones que siendo muy sencillas, no dejan de ser incómodas:
1. ¿Cuando decimos TENGO QUE CAMBIAR; estamos diciendo QUIERO CAMBIAR?
2. ¿Qué ha sucedido hasta el momento para que no sintieses esta urgencia?
3. ¿Para qué; la urgencia y necesidad de ese CAMBIO?
4. ¿Lo estás buscando fuera de ti, o lo estás generando dentro de ti?
Quiero hacer aquí hincapiés en una cuestión que encuentro fundamental a la hora de trabajar, abordar y ponerse manos a la obra sobre cualquier CAMBIO PROFESIONAL-PERSONAL:
Las oportunidades que se contemplan de cambio; están más limitadas por las capacidades cognitivas y perceptivas de las personas / directivos que por los factores en los que nos centramos. Esto es; ¿Inicias un cambio y sigues enfocándote en los problemas y no en las soluciones?
Factores en los que nos empecinamos; como pudiesen ser los recursos de las empresas. Así pues, sin quitarles importancia que la tienen; afirmo que no es suficiente la definición/re-definición de los procesos estratégicos.
Esa re-definición: PARA QUE el CAMBIO sea Efectivo Real y Flexible:
No es suficiente sino va al menos de la mano de una #innovación en nuestra forma de entender las empresas y a las personas;
No es suficiente si no se invierte en la #adaptación al cambio que se exige.
No es suficiente si no se valoran y #gestionan la complementariedad entre los factores o recursos internos de la organización y las demandas o posiciones de quienes conforman el entorno de la empresa: clientes, proveedores, competidores, etc.
No es suficiente si no se hace hincapié en aceptar las #vulnerabilidades de quienes trabajan [cómo vamos a mejorar si no reconocemos esas limitaciones]
No es suficiente si no valoramos en su justa medida la cada vez más importante parte #emocional que supone gestionar equipos de Personas; hay que aprender a valorar, cuidar y trabajar sobre características personales, las limitaciones, los temores, las esperanzas, las intuiciones.
Y es ahí; donde repito con la más absoluta de las convicciones, que el Coaching es una herramienta un proceso altamente efectivo. Un Coach donde tiene que ser experto; donde ha de darlo todo:
Coaching para el Cambio
El Coach y el Coaching están para acompañar al directivo en su propio auto-descubrimiento de aquello factores, condicionantes, experiencias, devenir personal, etc. que influyen de manera limitante en sus capacidades.
El Coach y el Coaching están al servicio del Coachee, es el actor principal del proceso. El proceso de Coaching ha de ayudarle, servirle, apoyarle para ensanchar y ampliar esas capacidades.
El Coach y el Coaching han de ayudar en ese proceso de CAMBIO; no hacerlo por la otra persona; y entonces, y solo entonces; esa misma persona/ ese mismo ejecutivo dispondrá de más herramientas para CAMBIAR.
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A menudo a un responsable, a un "jefe" se le piden demasiadas cosas, porque se les suponen demasiadas capacidades, y se da por supuesto que saben de todo; y esto porqué.
A día de hoy, son tantas las tareas y responsabilidades que debemos asumir en el trabajo, que no nos paramos a pensar si tenemos todas las capacidades que nuestro desempeño requiere; y una que me parece muy importante es nuestra capacidad a la hora de saber Comunicar, y saber Comunicarnos.
Escribir bien, hablar bien, y saber hacerlo para con uno mismo en nuestros diálogos internos y para con los demás, exige un aprendizaje nada fácil y una práctica que a menudo no se desarrolla; por desconocimiento.
A menudo me pregunto si valoramos cosas tan sencillas a la hora de hacer una comunicación escrita [mail, un brouchure, una carta, comunicación interna] como es determinar el objetivo, contenido y destinario de la misma.
La síntesis, la forma y el destinatario han de ser primordiales a la hora de lograr una comunicación efectiva; de no serlo así, soy de la idea de que es mejor no hacerla.
A menudo, el título, la descripción condensada del contenido de la comunicación facilitarán notablemente el éxito de mi comunicación; no creo debamos confundir hoy la cantidad con la calidad, [quién no ha recibido alguna vez un mail, una instrucción o directriz y se ha liado y confundido aún más].
A día de hoy nos llega tanta información, de carácter personal, profesional, publicitario, a través de las redes sociales y entornos 2.0 que q menudo nos vemos sobrepasados y saturados, de ahí que "enganchar" a nuestros destinatarios con una breve frase, un concepto una idea introductoria sea esencial; si no lo hacemos así, todo el esfuerzo, tiempo, dedicación y expectativas puestas en nuestro ejercicio de comunicación serán en vano.
Y dos cosas que me parecen importantes señalar:
Lo cortés no está reñido con lo funcional, esto es; se puede ser amable en las comunicaciones, tanto escritas como orales, no hace falta [es más, creo que no debe "ladrar" a nuestro interlocutor] pues a menudo con las formas, tiramos por tierra el esfuerzo de transmitir el mensaje.
Las comunicaciones escritas; el "papel" el "mail" no tienen entonación, carecen de sentido del humor y de intencionalidad, hemos de pensar que quien lo lee; no ha de tener nuestro mismo sentido del "humor", no ha de compartir nuestro gusto por las bromas, así pues, concreción, síntesis y se puede, sencillez en el uso del lenguaje.
Desde aquí me gustaría lanzarte una pregunta; ¿Cómo es tu estilo de comunicación? ¿Te has parado a pensar alguna vez cómo comunicas, y cómo te comunicas con los demás? ¿Puedes mejorar en esta faceta? ¿Y una mejor comunicación; cómo podría ayudar a tu desempeño profesional y al de tu empresa?
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NO.
Según el RAE :
NO. Una palabra corta, fácil de memorizar, fácil de pronunciar, y sin embargo a menudo entraña problemas y dificultades.
Una constante que sale a colación en sesiones de Coaching y que escucho con mis clientes, y sobre la que trabajamos es “…me cuesta decir no…”, “…no sé decir no…”,”…no puedo decir no…”. En las sesiones que componen los procesos de Coaching que sigo con mis clientes, abogo por la toma de decisiones, que vean, valoren, decidan y hagan suya la decisión, la OPORTUNIDAD de aprender a decir NO. Eso si, sabiendo usar las formas correctas para ello, no pasemos al polo opuesto y caigamos en la tiranía del NO por defecto.
Aprender a decir NO; nos reporta unas sensaciones y satisfacciones, unos beneficios que van desde:
· Expreso MI postura, MI idea. [ = me reafirmo, me mantengo]
· Aprendo a no sentirme mal [= sentimiento de culpabilidad].
· Ayuda a mantener, y en según qué casos nuestra sensación de valía.
Si bien, aprender a decir NO, es importante, también lo es aprender el CÓMO decirlo. El tono, las formas, son igualmente importantes.
El NO acompañado de una breve explicación reafirma nuestro punto de vista, y siempre deja abierta la puerta a la escucha y/ó formulación de otras alternativas.
Aprender a decir NO; es necesario.
¿Quién no se siente identificado con esta situación?.
Suelo trabajar desde una premisa, y es que decir NO, es un derecho que tenemos todas las personas, es una elección, libre y personal, si bien es cierto que también es una “habilidad” y su pericia se puede aprender, ensayar y trabajar.
Pero con esta sencilla premisa de ver el NO como una opción, facilita su utilización.
No saber decir NO; genera en multitud de personas y de profesionales situaciones incómodas, de desasosiego, y la alternativa más usual entre mis clientes, es frente a la disyuntiva, hacer cosas que les desagradan, o no son competencia suya, o no saben hacerlas. Y uno de los resultados o consecuencia suele ser la frustración “…ya he vuelto a hacer algo que no es responsabilidad mía…” , disminución de la autoestima “…claro ya estoy yo para hacerlo, como nunca digo no…”.
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En la entrada de hoy, quiero compartir con todos parte del último estudio de mercado de Coaching Ejecutivo realizado en España.
Unos datos objetivos, reales y que demuestran a las claras, lo que vengo defendiendo desde hace años en este blog; y es el auge, implantación e importancia que está cobrando el Coaching en nuestras empresas; el coaching serio, profesional;el coaching de calidad, que es aquel que se demuestra día a día como una de las herramientas de gestión desarrollo y crecimiento personal y profesional más potente a día de hoy.
Espero sea de vuestro interés.
El coaching, proceso de mejora de habilidades personales a través del diálogo, es una profesión en auge que, desde su nacimiento a mediados del siglo pasado, no ha cesado de crecer y consolidarse como herramienta para el aprendizaje y el desarrollo. Los resultados de la Encuesta de Mercado de Coaching Ejecutivo en España 2010 (EMCE’10) ofrecen una visión objetiva y global de las proyecciones de desarrollo del coaching en España, desde la experiencia de los coaches que ejercen en nuestro país. Según esta encuesta, el número de coaches en España creció un 33 por ciento de 2007 a 2008 y un 34 de 2009 a 2010.
Entre las conclusiones más importantes de este estudio cabe destacar que el 50 por ciento de los coaches encuestados ha coincidido en que un proceso de coaching tiene una duración de 4 a 6 meses, y que las sesiones pueden variar de 4 a 10 con una duración promedio de 90 minutos, aunque el número final varía según las características del coachee. También se desprende de la encuesta una variación a la hora de decidir quién contrata al coach ya que, según los datos de 2008, en el 41 por ciento de las empresas que contrataban servicios de coaching, los directores de RRHH eran los encargados de hacerlo. Sin embargo, en la edición de 2010, se observa un importante aumento de la participación del máximo ejecutivo de la empresa e, incluso, del propio coachee, en la contratación final del coach.
La encuesta confirma asimismo el crecimiento sostenido del coaching ejecutivo en nuestro país e identifica una serie de oportunidades para el periodo 2010-2020, que los coaches pueden aprovechar para consolidar su labor en las organizaciones españolas.
También destaca que las empresas necesitarán contar con un mayor número de coaches, y que estos deben exigir mayor y mejor formación, y competitividad entre los centros de capacitación de coaches, para así cumplir con las expectativas de los clientes.
El cambio cultural está ya a la orden del día y todo parece indicar que las empresas harán lo que mejor saben hacer, que es adaptarse para poder sobrevivir. El coaching puede ser una pieza clave en este cambio de cultura organizacional.
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COACHING. A VUELTAS CON EL CAMBIO Y LOS PROPOSITOS.  
Acabamos el 2011 hablando de lo que no habíamos logrado hacer y proponíamos una seria reflexión acerca de qué es lo que estaba ocurriendo y/o había ocurrido para que no hubiésemos sido capaces de lograrlos.
Y como cada principio de año, ya nos encontramos inmersos en el día a día, y sin saber muy bien ni cómo ni por qué…seguimos igual.
No hay milagros, ni recetas y yo al menos no tengo una varita mágica.
Si acababa el año con una propuesta de mejora, basada en la reflexión personal, que nos permitiese tener una visión global de nosotros mismos; es porque creo que conocerse a sí mismo es la base fundamental y necesaria para lograr alcanzar nuestros objetivos, sean estos cuales sean.
Y conocerse a uno mismo siempre es complejo y a menudo resulta duro y complicado; como lo son la mayoría de las cosas importantes de la vida, y no por ello hay que dejarlas de lado, ni buscar atajos y/o mirar para otro lado; si no ; antes de darnos cuenta…estaremos en 2013 y diremos aquello de…”…pero de verdad ha pasado ya otro año más…”
Tanto a nivel personal como profesional el conocimiento, y conocimiento mutuo lo entiendo como fundamental, y para ello la mejor herramienta que tiene hoy día el ser humano es la comunicación; para con uno mismo y para con los demás.
Y un gran apoyo para el desarrollo de las Aptitudes pero sobre todo de las Actitudes como vengo defendiendo desde hace años es el Coaching.
Si bien, debo recalcar que un proceso de Coaching ayuda a las personas a desarrollar sus potencialidades, mejorar sus destrezas, orientadas todas durante el proceso a lograr sus objetivos hay una premisa fundamental; QUERER.
QUERER HACERLO. Parece una afirmación de Perogrullo; pero es fundamental; para cualquier persona el QUERER HACER es la primera condición, para QUERER LOGRAR y en última instancia LOGRAR.
Así pues, os animo a que seamos valientes y entre todos trabajemos la forma de pensar para con respecto a nosotros mismos, y para con aquellos que nos rodean y con quien interactuamos para lograr ser capaces de gestionar mejor esas situaciones que hasta la fecha señalamos como críticas. Y que de una manera u otra, directa o indirectamente nos afectan y limitan nuestro desarrollo personal y profesional.
Y para lograrlo, debemos QUERER LOGRARLO. Invirtamos más tiempo y recursos en nuestro desarrollo personal y el de aquellos que nos rodean; mejorando nosotros; mejora nuestro entorno; y mejorando nuestro entorno todos tenemos nuevas posibilidades y nuevas expectativas.
No esperemos a que sea el entorno, los otros, la otra parte, la empresa la que cambie para dar yo el paso y cambien; ¡NO! ¡Seamos el cambio!
Partamos de de lo individual a lo colectivo, esforcémonos en nuestro entrenamiento-desarrollo personal para que la empresa –entorno funcione mejor; de una manera diferente a como lo ha venido haciendo hasta la fecha.
Las iniciativas, los cambios, las respuestas las dan las personas, luego se aplica a los objetivos comunes.
¿Qué opinas, te ves capaz de QUERER SER ESE CAMBIO NECESARIO?
¿Y qué vas a hacer al respecto…?
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Para qué sirve el talento sin compromiso y perseverancia
 
No hay día que uno no abra un libro, archivo, documento, brouchure o revista en los que no se hable del Talento. A todo esto; sabemos qué es el Talento, o cada uno de nosotros nos referimos a él en base a nuestra experiencia y conocimientos; si uno se acerca a la definición de la RAE ; nos encontramos las siguientes definiciones de TALENTO.
Escribí sobre el tema hará ya cosa de un par de años; y aún más en el momento actual, me reafirmo en tratar el Talento; el talento desde mi punto de vista como uno de los valores diferenciales por excelencia. Y creo firmemente en que la competitividad y supervivencia de las empresas va a estar directamente relacionada con la capacidad que éstas tengan para atraer, retener y desarrollar talento. Pero el Talento como algo compartido y como algo que aporte valor añadido al conjunto. No como un "algo"indefinido basado en expectativas intangibles que condiciona al conjunto; el Talento ha de poder manifestarse en HECHOS.
Creo el Talento cobra hoy día aún mayor importancia si cabe sobre todo por varios factores que entiendo importantes en el momento actual que vivimos.
- La volatilidad y cambio radical que se está produciendo en el entorno de las empresas y los negocios; se abre ante nosotros una nueva era, en la que veo fundamental; aprender de nuevo; [lo que conlleva la tarea más difícil para toda persona; la de desaprender gran parte de lo aprendido; para poder hacer cosas de una manera distinta] Eso si que es Talento; [y creo que la humildad de reconocer que no se sabe todo, o que lo que se sabía puede no servir, es la base del Talento ¿Qué opinas tú?…]
- La aparición, [consolidación diría yo] de una nueva forma de trabajar, basada en un gran porcentaje en las NNTT; y su velocidad. Y no olvidemos su “ferocidad”.
- Una nueva realidad que puede ser la suma de los dos primeros puntos de este enunciado; una nueva realidad socio-laboral; que ha surgido en un periodo de tiempo muy corto; corto con respecto a los grandes cambios que la sociedad moderna está acostumbrada a vivir y asumir.
Se ha desatado un furor desmedido por el Talento; y yo me pregunto; a razón de qué; el Talento de por sí, como Aptitud ¿nos sirve de algo al conjunto de la sociedad? Si el Talento no se plasma en hechos concretos, será una cualidad más a la que tal vez aspirar, o a menudo envidiar; pero o tiene su plasmación en hechos, o…se lo llevará el viento. Habrá tantas respuestas como lectores de esta pregunta, pero el talento como tal, como la aptitud de un individuo lo veo como desprovisto de un verdadero valor; de un verdadero fin. Si no lleva aparejado una ACTITUD [comprimiso, cambio, coherencia, desarrollo; ¿os suena?]
Y enlazando esta entrada con la anterior de mi blog; MISION VISION VALORES quiero hacer una encendida defensa de que el talento ha de estar al servicio de las personas y de sus intereses y sus objetivos; y no al revés. El Talento de por sí; “per se” no es el Santo Grial ni la fuente de la eterna juventud.
Os acordáis de aquel anuncio de una marca de neumáticos que decía “…la potencia sin control…” Pues con el Talento creo puede decirse: “…el Talento si no sirve a una buena causa y se cultiva con coherencia y perseverancia…”
Así pues, en las empresas, creo habría de identificarse muy bien qué es el Talento [o la modalidad de este que persigan] y entender que este, ha de estar al servicio de interés general, y no al revés.
El Talento, por decirlo así puede ser una aptitud que algunas personas tengan más desarrollada que otras; [sin olvidar que todos y cada uno de nosotros, tenemos / o somos talentosos en algo / para algo; todos]pero si no se orienta a unos objetivos definidos, a unos logros en los que la mayoría se vea beneficiada, para qué sirve.
El Talento ha de servir al entorno; y no hacer de él algo exclusivo; ¿de qué me sirve ser el mejor atleta del mundo si vivo en una isla desierta y no comparto mis logros con nadie ni compito para seguir creciendo y desafiando el límite?; ¿de qué me sirve tener el mejor producto del mundo si lo encierro en mi garaje y nadie se beneficia del mismo?; ¿de qué me sirve ser el más inteligente y capaz si no lo comparto con nadie?
El mejor talento es aquel que se comparte, y aquel que permite sacar el mayor rendimiento de los que nos rodean para el logro común y compartido de un fin u objetivo; no al revés.
Y a día de hoy, creo que la apertura y el compartir harán de nosotros personas y empresas más competentes y completas, no al revés. Y creo fírmemente que desde ya, desde hoy mismo, solo la colaboración entre empresas podrá ayudar a la sociedad a seguir creciendo y viceversa; un verdadero Win & Win; real, no solo teórico.
El Talento si no es puesto al servicio…es talento desaprovechado.
¿Qué vas a hacer?
¿Cómo lo vas a hacer?
¿Cuando lo vas a hacer?
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Si uno mira más allá de los estímulos externos que todos tenemos en mayor ó menor medida, como pueden ser amigos, familia, pareja, aficiones, etc.…la solución a una situación de insatisfacción personal puede basarse en algo tan simple y tan complejo al mismo tiempo como es uno mismo.
Insatisfacción personal, sensación de atonía, de desazón, de no poder más, de hartazgo, de conflictos internos entre emociones –sensaciones – valores; dudas a la hora de afrontar retos, cambios, y así puedo seguir y seguir; cada uno de los que leéis sumad a esta lista todo aquello que os incomoda, hace daño, queráis cambiar, deseéis superar, etc. Creo nos saldría una lista interminable, pues bien, ¿Y si la recuperación / el cambio estuviese tan a mano como lo está tu cerebro?
A ver, partamos desde esta premisa; toda situación mala, aquella que nos condiciona tiende a pasar con el tiempo, o a diluirse, o la acabamos incorporando a esa mochila con la que cargamos día tras día desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, y que no deja de crecer y crecer. Nos “recuperamos”… ¿seguro? Si, al tiempo se sobrelleva, pero a mí no me parece suficiente, y no lo creo porque para qué quiero llevar conmigo lo que me hace ser menos, lo que no me deja ser completo, aquello que me limita como profesional, aquello que limita mi crecimiento personal, aquello que va restándome poco a poco ganas, energía, ilusiones,… ¿Qué es preferible, sobre-llevarlo? [Dejémonos de historias, que sobrellevar, implica que lo seguimos llevando, no que esté resuelto] ¿Ó aprender a gestionarnos para dar solución a este tipo de situaciones-sensaciones-realidades personales?.
Frente a situaciones que nos hacen entrar en “crisis” el simple paso del tiempo podría ir asimilando dicha situación y que no la percibiésemos como algo tan “latente”, pero eso es un parche, y según cuál haya sido el motivo que nos la haya producido, puede ser un parche de bicicleta, ó un parche más grande que un camión…pero ah! La imaginación y capacidad que tenemos todos para mirar para otro lado, para auto-darnos respuestas que sin ser las correctas, a fuerza de repetírnoslas una y otra vez, las hacemos nuestras y acabamos por creérnoslas.
Porque sí todos sabemos que somos diferentes a quienes nos rodean, ¿porqué aceptamos consignas tan generalistas como “…de todo se sale…” “…yo pasé por eso y sé cómo tienes que comportarte…” “…todos tenemos que…”?
Vamos a ver, que no se trata de un dolor de cabeza; cualquiera sin saber cuál es el origen puede decirte tómate una aspirina® [démosles a los señores de Bayer su ® no sea que la próxima entrada la redacte a la sombra por eso del uso indebido del copyright…] pero frente a lo que uno siente, piensa, experimenta, interpreta, frente a lo que uno espera…¿vale la misma aspirina?. NO!!, a corto plazo, tal vez sí, pero yo aquí hablo de PERSONAS, sí, con mayúsculas, y creo pocas cosas hay tan importantes como el crecimiento personal y el desempeño profesional de uno como para no darle la mayor de las importancias, y poner todo el interés, toda nuestra capacidad, en aprender. Aprender cosas nuevas, nuevos conceptos, nuevas herramientas, nuevas formas de auto gestionarnos para lograr que en ese crecimiento en vez de sobre-llevar todo lo que nos limita, lo gestionemos, y en el mejor de los casos seamos capaces de revertirlo y utilizarlo en nuestro propio beneficio; para ello creo no sirve un remedio generalista.
Allá por los años treinta y cuarenta se articuló un dicho que yo hago mío y en vez de pensar para hacerse ricos, lo traslado en “…piensen y háganse personas…” siendo personas, podremos crecer y desde ahí orientarnos, definirnos ir hacía donde queramos.
Definamos nuestros objetivos; qué tipo de persona quiero ser, y para ello que tengo que soy y ¿qué me falta? Sin unos objetivos, sin unas metas…qué estamos haciendo…Solamente cuando decido, cuando tomo consciencia de que soy la parte más importante de mi devenir como persona, puedo estar en disposición de HACER; de experimentar; de valorar a través de nuevas formas de actuar, de pensar, de expresarme si voy creciendo, si voy logrando los objetivos que me he marcado. ¿Sino, qué elementos de juicio, qué formas de comprobación tengo de mi crecimiento?
Algunos contestaréis que las de los demás, las de los que nos rodean y la de aquellos que nos conocen, y yo digo que sí, que esos son unos indicadores, a los que debemos prestar atención, y saber hacer caso cuando así lo creamos y los asumamos como propios [una gran lección acerca del ego y la cabezonería, no os parece? Y entre nosotros y ahora que no me escucha nadie, a cabezonería en mis buenos tiempos no me ganaba nadie!! J ]
Pero los importantes, los fundamentales en los que basar nuestro desarrollo han de ser los que interioricemos como propios, los que nos sirvan de estímulo, de acicate para avanzar, para crecer. Y ahí no hay “aspirinas” ® que valgan, ahí es cada uno consigo mismo; y si llegados a este punto uno no se gusta, no se quiere, no sabe cómo cambiar, no sabe qué hacer, no sabe “por dónde tirar”…que reflexione; que priorice, que se dedique tiempo, y deje de ponerse excusas.
Lo decía un tal Sartre “…el hombre está condenado a ser libre…”. Esta cita, bien entendida en su concepto global es una de las que más me han impactado y me ha hecho reflexionar a lo largo de mi vida. Si me lo permitís yo la interpreto como “…déjate de dimes y diretes y asume tu responsabilidad…” y a partir de ahí, de esa asunción, de esa toma de consciencia es desde uno puedo crecer; crecer con sentido y con ganas e ilusión.
Crecer como madre, como padre, como director de una empresa, como trabajador, como opositor; como jugador de futbol, como castañero, como político, como astronauta, como sexador de pollos, como cocinero, como…PERSONA.
¿Es una buena apuesta crecer como persona para desde ahí darse a los demás?.
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Hola; bienvenidos.
Ya está hecha la mundanza, en este caso podríamos decir "ciber-mudanza" que viene a ser lo mismo que las otras pero sin cajas y poleas :) pero vamos, que para el caso lo mismo, siempre se acaba perdiendo algo, se rompe, se traspapelan cosas.....es lo que tienen los cambios, que al iniciarlos dan mucha pereza, pero una vez hechos, si son para mejor [como es este caso] pues bienvenidos sean.
A partir de ahora estaremos aquí; el blog sigue con la misma temática y con las mismas ganas de que colaboréis con vuestros comentarios, críticas [por favor, constructivas y justificadas, para que nos sirvan a todos] y si os parece con vuestra difusión del mismo.
Gracias por haber aguantado estos cambios de alojamiento.
Un saludo.
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Hoy quiero compartir con todos vosotros un artículo relacionado con el Coaching que recogió el otro día El Diario Expansión acerca de “Cómo identificar ó como pillar a un falso Coach”.
En muchos aspectos y datos que recoge así como opiniones y ejemplos que pone, los que venís siguiendo este blog desde hace mucho, comprobaréis que coincide con muchas de las cosas que llevo diciendo yo y defendiendo desde hace años; pero sobre todo quiero aprovechar y recalcar dos:
- El actor principal y razón de ser de todo proceso de Coaching es el Coachee; no el Coach per se. Huya de quienes le digan lo contrario y de quienes se “sitúen en un plano superior”
- La razón de ser de todo proceso, es el Auto-Compromiso; la determinación, la paciencia y la Humildad; la que nos permite reconocer errores, vulnerabilidades y nos posiciona de cara a un nuevo aprendizaje.
Sobre los ejemplos que el artículo utiliza, tan buenos como pueden ser otros.
Llama la atención pues así me lo habéis hecho saber mediante comentarios y correos electrónicos el apartado de las tarifas. Comentar al respecto; que como en todo, hay baremos, y aquí se referencia única y exclusivamente aquellos extremos del intervalo superior que contemplan los estudios de mercado. Pero si que me uno a lo de “huya de las gangas y las ofertas” sobre todo; porque USTED no es merecedor de atajos ni de engaños.
Aquí os copio el Artículo del que hablo:
Si cree que necesita un coach para mejorar sus habilidades directivas, procure que no le den gato por liebre. Los buenos son sutiles en sus preguntas, incisivos en sus comentarios y capaces de removerle por dentro. Si después de una sesión no siente cierto desasosiego y sólo sale cargado de un buen puñado de consejos, probablemente le están engañando: un coach no asesora y, por supuesto, nunca le proporcionará el elixir del liderazgo, porque eso sólo depende de usted.
En la película británica Billy Elliot, un chico de once años ansía ser bailarín profesional. La señorita Wilkinson ayuda al niño a hacer realidad su deseo, le hace descubrir que lograr esa meta le convertirá en una persona plena. Como si se tratara de un espejo, esta entrenadora apoyó a Billy Elliot hasta dónde ella podía llegar. A partir de entonces, el joven tuvo que volar por sí mismo y luchar por su desarrollo, cortando el cordón umbilical que hasta entonces le unía a la maestra, su coach.
En esto consiste un proceso de coaching: en descubrir el potencial de un individuo y fomentarlo. “Un coach jamás tiene que decir a su coachee qué tiene que hacer para lograr sus objetivos. El profesional es el que debe de encontrar su propio camino”, explica María García, socia directora de Seeliger y Conde Consultoría, quien añade que “un buen coach es alguien capaz sacar lo mejor de tí mismo”.
Por tanto, si ha decidido que un proceso de coaching puede ayudarle a descubrir lo mejor de usted mismo, ¡adelante! Está comprobado que es uno de los mejores y eficaces métodos de desarrollo directivo y… también uno de los más caros. Con estos atractivos no es extraño que muchos profesionales quieran aprovechar la oportunidad. Por esta razón, aquellos que tienen experiencia, prestigio y disponen de una certificación en este ámbito se revuelven ante los intrusos.
Un famoso coach estadounidense cobró un millón de euros por un programa de formación de un año a un alto ejecutivo
Luis Huete, coach y profesor del IESE, advierte que un famoso coach estadounidense cobró un millón de euros por un programa de formación de un año a un alto ejecutivo. “Probablemente sus clientes, directivos y brokers en la Bolsa de Nueva York pueden llegar a amortizar lo invertido en su desarrollo en medio día”, afirma. En España no se manejan esas tarifas. La media está en unos 700 euros por sesión (en torno a una hora) para un directivo medio; y en el caso de procesos para consejeros delegados se pueden llegar a los 1.000 euros. Sospeche de cantidades que destaquen de manera alarmante por encima o por debajo.
Miguel J. Roldán, coach y presidente de The International School of Coaching (Tisoc), afirma que esta técnica “tiene muchos familiares cercanos que se confunden por su proximidad en la forma en que logra obtener el resultado. El life coaching o coaching personal se asimila con terapias, con psicología y hasta con otras herramientas como la PNL –programación neurolingüística, un enfoque de terapia-. También se compara con consultoría y hasta con formación de habilidades. Desafortunadamente, aquí está la mayor distorsión”.
Descubrir al mentiroso
1. Pida referencias. Antes de firmar el proceso, la socia directora de Seelinger y Conde consultoría recomienda interesarse por el coach: “Con quién ha trabajado, qué técnicas ha desarrollado y qué resultados ha obtenido”. Douglas McEncroe, director de Douglas McEncroe Group, aconseja también investigar las cualificaciones del coach, sus certificaciones y las empresas para las que ha trabajado. “Tampoco es mala idea animarle a que explique la teoría del coaching, sus influencias y porqué hace las cosas cómo las hace”.
“Un coach jamás tiene que decir a su coachee qué tiene que hacer para lograr sus objetivos. El profesional es el que debe de encontrar su propio camino”
2. No a las preguntas cerradas. Las cuestiones que obligan a un ‘sí’ o a un ‘no’ está fuera de este tipo de procesos. “Hay que la plantear preguntas abiertas que animen al coachee a pensar”, dice McEncroe. García asegura que un buen coach “tiene que parafrasear y meterse de lleno en el lenguaje de su cliente. Si se sumerge en la emoción es capaz de despertar el cambio”.
3. No a los procesos de más de un año. Estos programas tienen una duración limitada que, raras veces, supera los doce meses. Por encima de ese periodo se crea una dependencia que distorsiona la esencia del coaching. García afirma que “si el programa con un consejero delegado se prolonga tres años, eso ya no es un coach, es un asesor. Una vez formado, el directivo tiene que ser autónomo”. McEncroe coincide y añade que “en el caso de personas sanas, que no sufren ningún tipo de trastorno psicológico, se trata de ayudarles a pensar de una manera más amplia y clara”.
4. Sospeche de todo. Ni la certificación y a veces la experiencia garantizan a un buen coach. Los hay magníficos que no están titulados y otros que, a pesar de contar con un gran bagaje, no dominan la técnica lo que debilita el éxito de los procesos. García señala que “la mayoría de estos procesos dependen de la empatía que haya entre coach y coachee. Si después de la primera sesión no se logra acceder al directivo, a veces no vale ni la certificación ni la experiencia”.
5. El protagonista es usted. No olvide que el protagonista de un programa de coaching es usted, no el coach. Ser mejor líder, directivo o gestor está en sus manos. El entrenador sólo le puede guiar en este reto, “empuja a pensar y a cuestionar tus primeras interpretaciones personales”, apunta McEncroe.
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Ha quedado claro que muchos; muchos de nosotros nos hemos sentido identificados con las dos anteriores entradas; así que vamos a por la tercera; no hay dos sin tres.
jalca.net A nuestros pensamientos [el origen de todo] le siguen nuestras respuestas [que no vienen de la nada, ni las crean unos entes indefinidos, NO; somos responsables de nuestras propias respuestas, que vienen dadas en gran parte como respuesta a nuestra experiencia vivida], y la correspondencia de nuestras respuestas son nuestras acciones, lo que llamamos nuestro Comportamiento.
Así pues, mi línea de argumentación la que he querido seguir y compartir con vosotros, es la siguiente; Somos lo que pensamos; así pues, “…si no estamos satisfechos, o contentos hemos de cambiar de experiencias, y para lograrlo es necesario cambiar nuestras expectativas y/o nuestras creencias…
Comportamientos destructivos comunes.
Tras los pensamientos destructivos y las respuestas mentales secundarias, puede producirse una acción. En el ejemplo anterior, tras considerar la crítica un ataque y decidir vengarte, podrías atacar verbalmente a esa persona.
1. Ataque. Significa intentar herir a alguien física o psicológicamente. A veces es un modo de protegerte, pero la mayoría de las veces es mejor ser asertivo y hacer valer tus derechos o exponer tus puntos de vista sin atacar.
2. Expresiones emocionales descontroladas: expresar libremente tus emociones sin tener en cuenta las consecuencias. Los buenos pensadores constructivos muestran un mayor control sobre sus emociones, sin dejarse llevar por ellas ni reprimirlas.
3. Auto castigo. Cuando te castigas a ti mismo por considerarte una persona inadecuada o estúpida.
4. Dependencia. Buscar la ayuda y el consejo de otros en exceso o en situaciones en las que deberías apañártelas por ti mismo.
5. Expresión emocional excesivamente controlada: control emocional excesivo que interfiere con tu espontaneidad e impide relaciones satisfactorias y que lleva a la evitación de los problemas más que a su solución.
6. Independencia excesiva. Insistir en hacer las cosas por ti mismo cuando sería mejor hacerla con ayuda de otros. Ten en cuenta que a las personas que te quieren les gusta saber que cuentas con ellas y poder ayudarte de vez en cuando.
7. Retirada. A veces está bien abandonar la lucha si no está dando ningún fruto, pero retirarse y no hacer nada puede perjudicarte en casos en los que podrías solucionar el problema si te implicaras y tomaras parte activa
Y no; esta vez no iba a ser distinta y nos os vais a librar del reto, de que os “incomode”…o es que alguno de nosotros se esfuerza exige al máximo y busca su cambio cuando se encuentra cómodo por no decir “acomodado”…no; hace falta un empujón, un cierto grado de incomodidad para tomar la decisión; así que… Así que si te sientes identificado en alguno de estos comportamientos y/o formas de pensar, solo queda hacerse una pregunta ….¿qué vas a hacer para cambiar? Coaching
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Vista la aceptación en base a las visitas recibidas y lecturas del anterior post de esta serie 1. Pensamientos destructivos comunes [jalca.net] quiero seguir con una segunda parte; la que entiendo ha de venir como consecuancia de esos estilos de pensamiento que tan a menudo tenemos las personas para con nosotros mismos y para quienes nos rodean. Y que de una manera u otra; lejos de beneficiarnos nos perjudican. Lejos de ayudarnos a crecer, nos limitan. Lejos de ayudarnos a aprender y a cambiar, nos hacen enrocarnos aún más; como si de una partida de ajedrez se tratase.
Una vez hemos tomado consciencia de los pensamientos que tenemos, hablemos ahora de manera breve pero altamente efectiva sobre ese tipo de respuestas mentales [ nuestras auto-respuestas] que son de todo menos apropiadas y positivas hacia nosotros.
Parto de la base, de que en gran medida “…somos aquello que pensamos…” y nuestras “…respuestas…” proceden del mismo lugar de donde generamos nuestras preguntas….”Nosotros mismos” y ahí es donde el Coaching se muestra como una de las herramientas, de los sistemas de aprendizaje más potentes conocidos hoy día.
Respuestas mentales secundarias destructivas comunes
Normalmente, tus pensamientos destructivos serán seguidos por otros pensamientos que se derivan de los primeros. Por ejemplo, alguien te hace una crítica, la interpretas como un ataque y eso te lleva a pensar que deberías vengarte. Entre los más comunes se encuentran los quince pensamientos destructivos anteriores más las siguientes respuestas:
1. Pensamiento no realista. Se trata de un pensamiento inexacto. Suele darse cuando somos muy sensibles a un determinado tema y no se hace una evaluación objetiva de la realidad. Sin embargo, no todo pensamiento no realista es inadecuado. A veces es mejor darle a una persona el beneficio de la duda y ser optimista.
2. Negación: negarte a aceptar como cierto aquello que no quieres creer. Por ejemplo, negar la existencia de una enfermedad grave.
3. Auto denigración: pensar que eres un fracasado, estúpido, sin valor, inadecuado, etc. Este pensamiento generalmente implica generalización excesiva, pensamiento categórico e hipótesis inverificables.
Y yo; erre que erre, sigo aquí lanzándote la misma pregunta, el mismo reto, el mismo desafío:
Así que si te sientes identificado en alguno de estos comportamientos y/o formas de pensar, solo queda hacerse una pregunta ….¿qué vas a hacer para cambiar? # Coaching
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Os dejo aquí copia de un artículo; o suma de reflexiones que en mayor o menor medida, nos son comunes a todas las personas, y creo haríamos bien en tenerlas siempre presente.
Es un texto que he leído de jalca.net y he considerado puede ser de interés y compartiéndolo es como más puede llegar a quienes puedan interesar.
Una vez que conoces tus pensamientos automáticos tienes que evaluar hasta qué punto son constructivos o destructivos. Para ello puede ayudarte la siguiente lista, donde aparecen las principales formas de pensamiento no adaptativo:
1. Pensamientos destructivos comunes
1. Sobreestimar el significado (exageración): significa exagerar la importancia de los acontecimientos (hacer una montaña de un grano de arena). Pregúntate si lo que sucede (o las consecuencias que crees que tendrá) son tan graves como supones.
2. Generalización excesiva: suponer que lo que sucede en una o varias situaciones va a suceder en todas o casi todas las situaciones. Pregúntate: “Si he visto tres perros blancos, ¿significa eso que todos los perros son blancos?”.
3. Pensamiento categórico: pensamiento polarizado de todo o nada, blanco o negro, bueno o malo, olvidando lo que hay en medio. Ejemplo: o saco un sobresaliente o soy un fracaso.
4. Etiquetado: aplicar etiquetas a la gente o a los acontecimientos y luego actuar como si la etiqueta describiera a toda la persona o acontecimiento de modo exacto. Si aplicas a una persona o cosa la etiqueta de aburrido, tenderás a pensar que siempre es así sin tener en cuenta información contradictoria (tal vez esa persona tiene facetas divertidas que desconoces).
5. Interpretar los retos como amenazasI: Si sientes miedo o ansiedad tal vez estás viendo la situación como una amenaza. Prueba a verla como un reto que quieres superar.
6. Personalización: tomarse las cosas como algo personal; suponer, sin justificación, que eres el centro de atención de otras personas. Por ejemplo, pensar: “si ha salido de la habitación es porque no le interesa lo que estoy diciendo” mientras hablas con un grupo de personas o das una conferencia; en vez de pensar que ha podido salir por cualquier otro motivo que nada tiene que ver contigo.
7. La tiranía del “debería”: cuando te sientes mal porque las cosas no son como piensas que deberían ser. Puedes aceptar la realidad tal y como es, cambiando lo que puedes cambiar y aceptar lo que no puedes cambiar, o bien, puedes martirizarte y deprimirte porque las cosas no son como tú querrías que fuesen.
8. Pensamiento negativo: interpretar los acontecimientos prestando atención sólo al lado negativo. Recuerda que siempre puedes encontrar algo positivo; búscalo.
9. Optimismo ingenuo: pensamiento positivo exagerado y no realista que implica pensar que todo saldrá bien siempre y que nada malo puede pasarte hagas lo que hagas.
10. Suponer la validez de los sentimientos: significa suponer que si tienes un sentimiento fuerte sobre algo, debe de ser cierto. Por ejemplo, “si le amo tanto tiene que ser una buena persona”. Pero recuerda que los sentimientos no reflejan la realidad, sino la interpretación que hacemos de ella, la cual puede ser correcta o incorrecta.
11. Suponer intencionalidad: significa suponer que cuando la gente hace algo que hiere tus sentimientos, tenían la intención de producir ese efecto. Por ejemplo, “si estoy tan enfadado es que has hecho algo muy feo”. Puede ser que ya estuvieses enfadado y que, por eso, interpretes una broma inocente como un insulto.
12. El chivo expiatorio: buscar algo o alguien a quien culpar por tu malestar o tus problemas.
13. Conclusiones precipitadas: significa hacer juicios precipitados basándote en evidencias insuficientes. Cuanto más exaltado estés, más probabilidad tienes de hacer esto, dejando de lado tu mente racional. Si no tienes suficientes datos para considerar algo como cierto, considéralo sólo una hipótesis.
14. Reglas de interpretación inadecuadas. Significa interpretar los acontecimientos usando reglas demasiado rígidas. Por ejemplo, para una persona muy sensible al rechazo, una crítica será siempre un ataque y nunca una evaluación constructiva.
15. Hipótesis inverificables: se trata de creencias que no pueden demostrarse. Con dichas hipótesis puedes hacer dos cosas: descartarlas como inútiles o mantenerlas si te hacen sentir bien (como las creencias religiosas). Por ejemplo, suponer que nadie te va a querer nunca es una hipótesis inverificable que te hace sentir mal, por lo que es mejor descartarla.
Parto de la base, de que en gran medida “…somos aquello que pensamos…” y ahí es donde el Coaching se muestra como una de las herramientas, de los sistemas de aprendizaje más potentes conocidos hoy día.
Así que si te sientes identificado en alguno de estos comportamientos y/o formas de pensar, solo queda hacerse una pregunta ….¿qué vas a hacer para cambiar?
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